Quien nos pregunta por la fisioterapia invasiva en Bilbao suele llegar con una idea a medias. Ha oído hablar de la punción seca a un compañero de equipo, o se la han recomendado para un tendón que lleva meses dando guerra. En Etxezuri usamos estas técnicas y preferimos explicarlas bien antes de que nadie se tumbe en la camilla.
Aquí recogemos lo que contamos en consulta sobre la punción seca, la electrólisis percutánea y la electropunción: en qué se diferencian, en qué tejidos se plantean, por qué las guiamos con ecografía y qué pasa después de la sesión.
Qué es la fisioterapia invasiva y qué técnicas incluye
Llamamos fisioterapia invasiva a las técnicas en las que el fisioterapeuta atraviesa la piel con una aguja fina, parecida a las de acupuntura, para llegar al músculo, al tendón o a la zona próxima a un nervio. No se inyecta ningún medicamento: el efecto lo produce la propia aguja o la corriente que conduce.
La punción seca actúa sobre los puntos gatillo, zonas del músculo tensas y sensibles que a menudo reproducen el dolor que notas, a veces lejos de donde están. En la electropunción la aguja conduce además una corriente eléctrica sobre el punto gatillo y la musculatura profunda. La electrólisis percutánea, también llamada EPI, aplica una corriente galvánica a través de la aguja directamente en el tendón o en el músculo lesionado. Y la neuromodulación percutánea usa una estimulación eléctrica de baja intensidad junto al nervio o en el músculo.
Son herramientas distintas para problemas distintos. Que alguien venga por una tendinopatía no significa que vaya a recibir electrólisis; eso lo decide la valoración.
Para qué problemas se plantea la punción seca o la electrólisis
En consulta las planteamos, siempre después de explorar, sobre todo en estos casos:
- Puntos gatillo, contracturas profundas y dolor miofascial que se mantienen en el tiempo
- Tendinopatías de larga evolución, como las del tendón rotuliano, el de Aquiles o los del hombro
- Lesiones musculares que se repiten en la misma zona
- Fascitis plantar
- Dolor neuromuscular persistente o irradiado, en el caso de la neuromodulación
Un ejemplo: una corredora con dolor en el tendón de Aquiles desde hace meses. Ha descansado, ha vuelto a correr y el dolor ha vuelto. En la primera visita le preguntamos cuándo y cómo duele, exploramos el tendón y lo miramos con el ecógrafo. Con esa información decidimos si tiene sentido una técnica invasiva o si, de momento, basta con ajustar la carga y el ejercicio.
Por qué hacemos la punción seca ecoguiada
La ecografía musculoesquelética nos deja ver en la pantalla, en tiempo real, el músculo, el tendón y lo que los rodea. Cuando la usamos para guiar la técnica vemos también la aguja, así que podemos dirigirla al punto que queremos tratar y saber a qué profundidad estamos.
La guía ecográfica ayuda sobre todo en tejidos profundos, en tendones pequeños y en zonas por las que pasan nervios y vasos. En un punto gatillo superficial que se localiza bien con la palpación no siempre hace falta. Por eso la usamos cuando la técnica o la zona lo requieren; en la electrólisis percutánea y en la neuromodulación, en cada aplicación.
El ecógrafo está en la propia consulta, de modo que la valoración ecográfica y el tratamiento se hacen en la misma sesión. Mientras exploramos te enseñamos la pantalla y te contamos lo que vemos. Es una valoración de fisioterapia, no un diagnóstico médico: si encontramos algo que necesita un estudio médico, te lo decimos para que lo consultes con tu médico.
Cómo es una sesión de fisioterapia invasiva en Etxezuri
Lo primero es hablar. Te preguntamos qué te ocurre, desde cuándo y qué lo empeora, y revisamos los informes o pruebas que traigas. Después exploramos con las manos y, si procede, con el ecógrafo.
Antes de empezar te explicamos qué técnica vamos a usar, en qué zona y qué vas a notar. Con la punción seca es frecuente sentir un pinchazo breve y, a veces, una contracción rápida del músculo, la llamada respuesta de espasmo local. En la electrólisis la corriente se nota como una molestia localizada mientras dura la aplicación. Si en algún momento prefieres parar, paramos.
Las agujas son estériles y de un solo uso, y la piel se desinfecta antes de cada aplicación. El resto de la sesión es terapia manual y, sobre todo, ejercicio.
Después de la punción: agujetas, ejercicio y seguimiento
Es normal notar la zona cargada, como con agujetas, durante uno o dos días después de una punción seca. Te decimos qué puedes hacer ese mismo día, qué conviene dejar para más adelante y qué ejercicios hacer en casa.
La aguja no sustituye al ejercicio. En una tendinopatía, por ejemplo, combinamos la electrólisis con ejercicio terapéutico progresivo, porque el tendón tiene que volver a tolerar carga y eso se consigue cargándolo de forma controlada. Si la lesión viene del deporte, el plan suele seguir con una readaptación por fases.
En cada visita revisamos cómo respondiste a la anterior y ajustamos la técnica, la intensidad y la carga. Guardar y comparar imágenes ecográficas entre sesiones nos ayuda a seguir cómo evoluciona el tejido. Tras la primera valoración te damos una estimación realista del número de sesiones y la vamos revisando contigo.
Contraindicaciones y precauciones de la punción seca y la electrólisis
No todo el mundo es candidato, ni en cualquier momento. Antes de una técnica invasiva repasamos contigo tu historia clínica. Estas son situaciones en las que no la aplicamos o la valoramos con especial cuidado:
- Miedo intenso a las agujas, o simplemente que prefieras no recibirlas: hay otras opciones de tratamiento
- Tratamiento anticoagulante o alteraciones de la coagulación
- Infecciones, heridas o lesiones en la piel de la zona
- Embarazo
- Marcapasos u otros dispositivos electrónicos implantados, en las técnicas con corriente
- Linfedema o cirugía reciente en la zona
- Alergia a los metales de la aguja
Si tienes dudas sobre alguna, coméntalo al pedir cita o en la primera visita. La decisión se toma después de valorarte.
Quién lleva la fisioterapia invasiva en Etxezuri
Las técnicas invasivas y la ecografía las lleva sobre todo Ander Blanco, fisioterapeuta con un máster en Fisioterapia Invasiva y Ecografía y otro en Readaptación de Lesiones y Dolor, y con experiencia en clubes de fútbol, rugby y CrossFit. Su trabajo con tendinopatías y con el hombro parte de la misma idea que este artículo: la aguja es una herramienta más dentro de un plan que se revisa en cada visita.
Estamos en Indautxu, a un minuto del metro de Urkijo. Puedes pedir cita desde la página de contacto.
Preguntas frecuentes
¿La punción seca duele?
Se nota. Lo habitual es un pinchazo breve y, si la aguja llega a un punto gatillo, una contracción rápida del músculo. Después la zona puede quedar como con agujetas uno o dos días. Antes de empezar te explicamos qué vas a sentir y, si quieres parar, paramos.
¿Qué diferencia hay entre la punción seca y la electrólisis percutánea?
La punción seca trata el punto gatillo del músculo con la propia aguja. En la electrólisis percutánea la aguja conduce una corriente galvánica hasta el tendón o el músculo lesionado, guiada por ecografía. Se usan en problemas distintos y la valoración decide cuál encaja en tu caso.
¿Cuántas sesiones de fisioterapia invasiva voy a necesitar?
Depende del tejido, del tiempo que lleve el problema y de cómo respondas. Tras la primera valoración te damos una estimación realista y la revisamos sesión a sesión.
¿Necesito una prueba médica antes de venir?
No es imprescindible. Si tienes informes o pruebas previas, tráelos. En la valoración usamos el ecógrafo de la consulta y, si vemos algo que necesita un estudio médico, te lo indicamos.
- Aguja fina, sin medicamento
- Guía ecográfica cuando la técnica o la zona lo requieren
- Combinada con terapia manual y ejercicio
- Revisión de tu respuesta en cada sesión




